Porco Rosso, una historia de transformación
La moral de Porco
conocido por "Cerdo Rojo", que batalla
contra piratas del cielo por el orgullo,
la mujer y el dinero, siendo el escenario
en el mar Mediterráneo en la era de los
hidroaviones"
Así comienza la película, con una introducción que en realidad es una verdad a medias: a medida que el filme avanza, descubrimos que Porco Rosso está interesado en mucho más que el orgullo, las mujeres y el dinero. De cualquier forma, al comenzar nos encontramos con un cerdo aviador que trabaja como cazarrecompensas. Viviendo en una tienda de campaña en una isla paradisiaca del mediterráneo, Porco es su propio jefe y solamente sale en su avión cuando hay un pago jugoso de por medio. Cuando vuela, el cerdo domina los cielos con una destreza sin igual, humillando a los piratas del cielo, sus acérrimos enemigos (aunque no los únicos). En múltiples escenas Miyazaki nos recuerda el código moral de Porco. Al terminar con los piratas, se dirige al hotel Adriano a fumar, beber unas copas y charlar con Gina mientras come una exquisita cena. En el mismo hotel deja ver su faceta de don Juan con una de las comensales y al decidir ir a Milán piensa para sus adentros "sábanas blancas, mujeres hermosas". Finalmente, en la conversación con Ferrarin en el cine nos enteramos de todos los cargos que tiene Porco en su contra: "traición, entrada ilegal, decadencia...y ser un cerdo perezoso". En la misma conversación Porco resume su regla de vida: "solo vuelo para mí mismo".
Fio y Gina
El personaje de Fio es de los mejores que, desde mi punto de vista, Hayao Miyazaki haya podido diseñar. Una mujer independiente, comprometida, concentrada. También (hay que decirlo) ingenua y de buen corazón. Tiene el don para diseñar aviones y puede pasar noches enteras trabajando, porque ama lo que hace y le agrada el cliente. Porco es una leyenda para Fio; un héroe de los cuentos que le contaba su padre en Norteamérica. Por su parte, Porco desde el primer momento identifica la belleza física de Fio, pero eso no es todo. Fio lo desafía de muchas maneras. Primero, ella desafía la idea de Porco de que las mujeres básicamente sirven para romances fugaces. Al pensar en su próxima visita a Milán, antes de ser derribado por Curtis, Porco dice: "sábanas blancas, mujeres hermosas". Y en Milán Porco se encuentra con Fio, que es hermosa pero no de la manera a la que Porco está acostumbrado. Ella tiene un verdadero talento como diseñadora y el avión que le entrega a Porco es excelente. Cambia el imaginario de Porco sobre la función de las mujeres. En segundo lugar, Fio puede pasar toda la noche trabajando, mientras que Porco sabe que él es un perezoso, que vive de su inspiración y talento al volar. No se trata de quién trabaja más o menos; el punto es que Fio está motivada, tiene una meta y un propósito claro. Tiene una razón para vivir y eso es exactamente lo que le falta a Porco. Por último, Fio desafía a Porco con su ingenuidad y su amor sincero. Porco sabe que cualquier cosa entre ellos es imposible. Por lo menos 20 años mayor, Porco valora tanto a Fio que le desea un mejor hombre, alguien más joven y de mejores cualidades morales. La cuida como a una hija:
- La reprende por no dormir lo suficiente.
- La trata de convencer de no viajar con él. Además de que es arriesgado, Porco no quiere dañar el honor ni buen nombre de Fio. "Eres una mujer respetable" le dice.
- Al no poder convencerla, le aconseja que mueva el arma para que vaya más cómoda en su asiento improvisado.
- Le compra un refresco al recargar gasolina en las islas del Adriático.
- Le sugiere que duerma y le cuenta una historia en la noche anterior al combate con Curtis.
